Al final de su sermón, Jesús atribuyó autoridad absoluta a sus palabras. Si los ignoramos, corremos el riesgo de ser rechazados por él - Mateo 7:21-28.
“¡Nunca te conocí ! ¡Apartaos de mí!” Estas son las palabras más aterradoras que podríamos escuchar de
Jesús. Su advertencia demuestra que las enseñanzas de Cristo no son opcionales.
Los mandamientos del 'Sermón del Monte' nos enseñan cómo debemos vivir como
ciudadanos fieles del Reino de Dios.